En este momento estás viendo El dolor de una pérdida
Foto de Imani Bahati en Unsplash

El dolor de una pérdida

¡Cuánto dolor traen las pérdidas a nuestra vida! Pero también cuánto aprendizaje.

Cuando nos enfrentamos al deceso de alguien a quien amamos, o cuando perdemos algo importante para nosotros, como un empleo o un patrimonio, es inevitable que pasemos por una etapa de duelo, que trabajemos para sanar las heridas.

Como se los he compartido en otros post, la muerte trae consigo tristeza, caos y enojo, entre otras cosas, y afrontarlas no es tarea sencilla, pero se puede salir adelante.

Lo que muchas veces no alcanzamos a ver en el corto plazo es que cada pérdida en nuestra vida trae consigo un enorme aprendizaje y eso nos ayuda a crecer como seres humanos.

En mi caso, enfrentar la muerte de un ser querido me dejó distintas enseñanzas, aunque tardé en comenzar a verlas:

  • Valoro cada día que tengo de vida
  • Agradezco tener un buen estado de salud
  • Aprendí a estar sola y a ser mi mejor compañía
  • Amo a las personas que forman parte de mi vida
  • Disfruto con más intensidad los momentos compartidos con mi familia
  • Trato de reír más (siempre fui -¿o soy?- muy seria)
  • Entrego lo mejor de mí a quienes me rodean
  • Sé que tengo derecho a equivocarme, como todo mundo, y aprendo de mis errores, aunque a veces tropiezo con la misma piedra, pero con menos frecuencia
  • Comprendo que nada es eterno y que mañana puedo estar o no en esta vida, al igual que cualquier otra persona
  • Gozo mi trabajo y el saber que a través de él puedo dejar este mundo en mejores condiciones de como lo encontré
  • Y, sobre todo, aprendí que todo pasa… y esto también pasará

– BlanCalma

Deja un comentario

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.